Mujer de dos siglos,… Todo es parte de la vida.

Compartir

¿Qué voy a contar después de que todo se ha dicho de la mujer, de nosotras las mujeres?, que desde hace 102 años se conmemora en el país y en todo el mundo el Día de la Mujer, en esta fecha (8 de marzo); que nuestra situación como mujeres ha mejorado, quizá porque hemos levantado finalmente la voz; o decir que en nuestro país, según el censo de población en el 2016, somos 57 millones de mujeres y que nuestra esperanza de vida en el último año es de 79 a 75 años.

Mariana Ávila. Escritora. Poeta. Biógrafa. Autora del prólogo La historia de México en verso. Colaboradora por más de una década de El Universal de México. Blog en la página del Instituto del Libro y la Lectura (ILLAC).

Es mejor no hablar de cifras, la verdad es que estamos agotadas, nos tenemos que levantar muy de mañana, hacer tantas cosas durante el día, cumplir retos, porque ahora además de mujeres, tenemos que demostrar que lo somos en toda la extensión de la palabra.

Vivir en una sociedad que nos recuerda, que hace apenas un siglo la mujer era totalmente diferente a lo que ahora es en este siglo XXI, donde sueña y hace cumplir esos sueños. Somos mujeres de dos siglos, y nuestro mayor reto es la trasformación.

Precisamente el tema central este año en la ONU para celebrar el Día Internacional de la Mujer es “Las mujeres en un mundo laboral en transformación”, y coincido con ello, porque en cada actividad donde imprime su sello la mujer existe una transformación real, una metamorfosis que nos dicta “Estar vivas”; de la cama brincamos al espejo, luego a la familia, de ahí al centro de trabajo que cada vez se abre en un extenso abanico para observar mujeres donde antes no las veíamos.

Una foto de una mujer laborando como policía de tránsito, sin perder su feminidad y sonrisa, me hace recordar que hace muchas décadas no podríamos haber imaginado esta situación, pero todo cambia, la globalización nos alcanza, las posibilidades se multiplican y se convierten en muchas ocasiones en oportunidades para la Mujer de este siglo.

Sin embargo esto no nos garantiza que hayamos alcanzado todo por aquello que alguna vez nuestras antecesoras levantaron la voz, pues la desigualdad de ingresos, y el exceso en horarios de trabajo continúan. La igualdad de género aún no alcanza solidez  para un desarrollo sostenible y  garantizar que el mundo laboral beneficie a todas las mujeres.

Más allá de las opciones tradicionales, las mujeres deben acceder a empleos bien remunerados sin importar su carrera, puede ser industria, arte, función pública, agricultura moderna, antropología oceánica, ciencia y política. No debe haber límites para una mujer que ha viajado, a través de los siglos, para estar ahora aquí, dispuesta a amar y ser amada, dispuesta a laborar y crecer, en función de su empleo, en función de una sociedad que reclama una mujer real que transforma su entorno,  que cambia las cifras de una producción, donde antes solo había hombres, y asume el compromiso de que “todo es parte de la vida” que le tocó vivir, sin dejar a nadie atrás. Y en ese compromiso se esfuerza la ONU para que todas las mujeres de este siglo, disfruten de un empleo bien remunerado.

Para lo anterior quizá habrá que esperar un poco, porque aún existe la pregunta, para quienes mueven el mundo, de ¿Cómo conseguirlo?, sin embargo la Mujer de dos Siglos no claudica, busca el empoderamiento económico, algunas ya lo consiguieron, otras están en ese camino, sin dejar de ser esa feminidad que se agota, que se levanta muy de mañana, hace ejercicio, se permite gustos, disfrutes y finalmente se entrega al mundo laboral en transformación.///